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MAREJADA
Amor es una pregunta a gritos,
es angustia reventando las entrañas,
es una estrella sin brillo
en el cielo de la cama.
A veces palpito pasión
y cuando me acerco a buscarla
huye el caballo salvaje
por montañas escarpadas.
Mi cuerpo sueña el amor
y el otro cuerpo lo guarda,
pero el roce no es dual,
densos mares lo separan…
En un umbral confundido
queda sedienta mi alma
añorando mil oleajes replicando
en la arena de mi sábana.
Pájaro dormido el aire
no es testigo de mi drama
y nos abrasa a los dos
entre playas y distancia.
Mi lecho era azul marino
cuando la transgresión lo ceñía,
ahora que es catedral
es pura melancolía.
El deseo late débil
la piel es una muralla,
el fuego partió al oriente
al poniente está la cama.
Todo sucedió en un relámpago
de horas que explotaban
en un volcán suicida
que se llamaba esperanza.
Yo sigo aquí… absorta
En una nube sin agua
en un árbol sin raíz
en un canto sin garganta…
El exilio se instaló
donde nadie lo esperaba,
mejor decimos adios
en nuestra anónima casa.
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